lunes, 13 de diciembre de 2010

De Babia a Sierra Morena - Un viaje ancestral por la Cañada Real de la Vizana o de la Plata

Las Perlas del Patrimonio

El Blog "Más Vale Volando" quiere hacerse eco de la reciente publicación de la obra: "De Babia a Sierra Morena. Un viaje ancestral por la Cañada Real de la Vizana o de la Plata y otras vías pecuarias". Los textos son de Manuel Rodríguez Pascual, buen conocedor de todo aquello relacionado con la trashumancia en tierras de León, mientras que las fotografías son obra de Fernando Fernández. Se trata de una edición muy cuidada, de gran formato, con una  excelente maquetación y una selección de fotografías muy acertada.
En este libro se describe un largo viaje de más de 700 km por la Cañada Real de la Vizana o de la Plata y otras vías pecuarias que desde la Babia leonesa nos acercan hasta el mismo corazón de Sierra Morena occidental, a través de las provincias de León, Zamora, Salamanca, Cáceres y Badajoz.
A lo largo del recorrido, en que textos y fotografías guardan una ejemplar imbricación, se conjugan perfectamente las propias experiencias de los autores con los paisajes y la arquitectura de pueblos y ciudades (algunas Patrimonio de la Humanidad), los miliarios y puentes romanos con los chozos pastoriles, las montañas del norte se hermanan con las dehesas del sur, el cereal con la vid y el olivo, y el mundo urbano con la soledad de una naturaleza viva.
En la España desconocida del oeste, se enhebran constantemente los lugares singulares con numerosos espacios naturales protegidos, labrados por el paso de muchas civilizaciones y culturas que han dejado su huella específica. Sin duda, estamos ante un itinerario natural y cultural de primer orden que los pastores trashumantes han recorrido durante más de siete siglos en sus migraciones anuales.
Se ofrece a continuación un extracto del capítulo dedicado al paso de las rutas ganaderas por las tierras de Benavente:

“La Cañada de la Vizana o de la Plata, una vez atravesado el puente sobre el río Órbigo, se despide de León y entra en tierras de Zamora. Después de dejar a mano derecha el Teso Grande, cruza el pueblo de Maire de Castroponce por su ancha calle Real. En el centro del pueblo, sobre el viejo descansadero pecuario, han construido las escuelas, el ayuntamiento y hasta un polideportivo con jardines. A la salida de Maire, La Vizana cruza el puente sobre el arroyo de la Cañada, discurre por un camino de concentración asfaltado hasta Villabrázaro, y después atraviesa el pueblo también por su larga y ancha calle Real, donde destaca la iglesia de Santa María Magdalena, del siglo XVIII. Enseguida, comienza a ascender hacia el Monte de Mosteruelo, poblado de encinas [...]
La Cañada de la Vizana, Real Berciana o Zamorana, como también se la denomina en este tramo, entra en Benavente por la denominada carretera de Alcubilla o Camino de Manganeses, que desemboca en la moderna y empinada avenida bautizada como Cañada de la Vizana, bordeando la villa por el Norte. Al final de la misma, en la parte más alta, junto a una plaza donde hoy se sitúa un Colegio Nacional, se encontraban las eras de San Antón, antiguo descansadero de ganado. Al lado, se localiza la plaza Virgen de la Vega, donde confluye La Vizana con la Vereda de los Maragatos, actualmente Avenida de Maragatos, que se acerca a la ciudad por las inmediaciones de la vieja N-VI.
Desde este altozano, La Vizana desciende por la calle Cuesta del Hospital, pasando junto a la fachada trasera del viejo Hospital de Nuestra Señora de la Piedad. La cañada alcanza después la Plaza de la Soledad, donde confluyen la Vereda de Bribe, que posteriormente con el nombre de Cañada Zamorana llega a Gordoncillo y Mayorga de Campos; y también, el Cordel del Tera, que viene de los pastos de Porto y Puebla de Sanabria por las inmediaciones de la N-525. De éste último, se desgajan en el mismo Benavente:
La Vereda de Cuatro Caminos, en el Ferial, la Vereda de Milles, la Vereda Zamorana y la Colada del Vado de Santiago.
La Vizana se aleja de Benavente por la Avenida de Federico Silva Muñoz y en las afueras, más allá de los confines de la vieja NVI, se pierde el rastro de esta cañada durante algunos kilómetros. Queda convertida en un estrecho camino, entre un nudo de carreteras y autopistas.

En Benavente es preciso detenerse y subir al altozano donde se localiza la ciudad vieja, sobre un primitivo cerro fortificado, que se asoma sobre una amplia vega regada por el río Esta y sus afluentes: el río Cea por el Este y el Órbigo, Eria y Tera por el Oeste.
La situación estratégica de Benavente ha hecho que, desde siempre, haya sido una encrucijada de grandes vías de comunicación de la Península, como es la Vía de la Plata, o las carreteras nacionales que desde Madrid o Extremadura se dirigen hacia Galicia o Asturias. Pero también, como hemos señalado anteriormente, es un importante nudo de caminos pastoriles, articulados alrededor de la Cañada de la Vizana y de otros cordeles y veredas que aquí confluyen por los que los rebaños trashumantes transitaban desde las montañas del norte y oeste de León y Zamora, hacia Extremadura. Esto hizo, que durante largas temporadas se asentaran en esta ciudad la corte de los reyes leoneses [...].
Después de abandonar Benavente, a la entrada del puente de Santa Marina de Castrogonzalo, lugar donde se celebraron ferias ganaderas, se incorpora a La Vizana por la izquierda el Cordel de León, que desde la capital viene por la vega del río Esla. Ya unidos, atraviesan el largo puente de Castrogonzalo, donde se cobraba el correspondiente pontazgo o derecho de paso. A su lado se sitúan Los Paradores de Castrogonzalo, antiguas ventas de parada obligada para caminantes y arrieros, pues era un lugar estratégico entre la meseta, León, Asturias y Galicia. Según las crónicas, el mismo Napoleón pernoctó en la villa de Castrogonzalo, camino de Astorga.
Después de rebasar Los Paradores, La Vizana hace un brusco giro en ángulo recto hacia el mediodía. Pero antes, un ramal de la cañada -denominada en este tramo Cañada de Madrid o de la Coruña- continúa recto por la inmediaciones de la N-VI hacia Medina del Campo. Tras el giro anterior emite otro cordel a la izquierda hacia Castronuevo y Toro, que discurre por la Reserva Natural de las lagunas o salinas de Villafáfila, donde se acumulan en invierno miles de ánsares, garzas, grullas y otras aves europeas [...]
Continúa La Vizana y pasa por la orilla de Castropepe por una calle que lleva el nombre de Vereda Zamorana. Se aproxima a la N-630 (Gijón-Sevilla) y por ella atraviesa la localidad de Barcial del Barco -quizás hubo una barca para vadear el Esla con personas y ganados- donde en la iglesia de Santa Marina, del siglo XVIII, destaca su curiosa torre con cuerpo de planta cuadrada y rematada en forma octogonal, para continuar por Villaveza del Agua y Santovenia del Esla. Al paso por dichos términos, la cañada queda convertida, en la mayoría de los casos, en un camino de concentración. En un escalón más bajo, se abre a la derecha del viajero la amplia y fértil vega sobre el río Esla".

Texto de Manuel Rodríguez Pascual

1. Imágenes: 1. Portada del libro; 2. Rebaño de ovejas en las Eras de Arriba de Castrogonzalo [Foto Rafael González]; 3. Señalización de la Vía de Plata en Castrotorafe [Foto Rafael González] y 4. Puente de Castrogonzalo [Foto Rafael González].