jueves, 18 de septiembre de 2008

Camarzana de Tera - Castro prehistórico y villa romana

Chronica Minora

La localidad de Camarzana de Tera es el principal núcleo de población de la subcomarca del Valle del Tera, una de las demarcaciones geográficas y administrativas del norte de Zamora integrantes de lo que se ha venido en llamar Valles de Benavente. Este espacio subcomarcal se corresponde, en realidad, con el curso bajo del río, pues los cursos alto y medio presentan una configuración geográfica bien distinta y se inscriben dentro de las regiones de Sanabria y Carballeda. El Valle del Tera ha sido históricamente un territorio más poblado, con un aprovechamiento agrario más intenso por la fertilidad de su vega, mejor articulado y bien comunicado a través de una ruta natural este-oeste que se apoya en el propio curso fluvial.

Siete son los municipios ribereños que jalonan el valle: Vega, Calzadilla, Camarzana, Melgar, Santa Croya, Santibáñez y Micereces, a su vez integrados por otras entidades menores hasta alcanzar un total de 18 núcleos de población. El curso de agua actúa como verdadero límite "natural" entre los municipios situados al norte del mismo (margen izquierda) y los situados al sur (margen derecha). A estos municipios citados deben añadirse los de sector norte-noroeste del valle (Cubo de Benavente, Uña de Quintana y San Pedro de Ceque), correspondientes con la cuenca del arroyo del Regato. Su inclusión en el Valle del Tera no siempre ha sido reconocida, pero geográfica e históricamente ha mantenido estrechas vinculaciones con el resto del territorio.
El casco urbano actual de Camarzana está situado al pie de un extenso cerro amesetado conocido como "Encinas", cuya parte más elevada (777 metros), dominando el poblado, recibe el significativo nombre de "El Castro". El término está regado también por el arroyo Regato, cuyas aguas vierten en el Tera después de recorrer su corto valle.
El municipio actual, además de Camarzana, reúne las poblaciones de Santa Marta, San Juanico el Nuevo y Cabañas, todas ellos de menguada parroquia y muy próximas entre sí. La extensión total es de 48 km cuadrados y la población ronda los 1000 habitantes.
Las terrazas de la margen izquierda del río Tera son particularmente ricas en manifestaciones de la industria lítica achelense y, también, de época pospaleolítica. En Camarzana las principales manifestaciones se localizan en las terrazas que dominan el poblado por el norte, concretamente en los pagos de "Los arrotos de San Martín" y "El Castro", donde se han recogido bifaces, hendidores, cantos tallados, lascas y núcleos.
Un segundo momento destacado de ocupación prehistórica se corresponde con la I Edad del Hierro. El cerro, asentado en terrenos miocenos y pliocenos, no precisaba defensas artificiales pues en el sector norte hay una vaguada y en el resto de los flancos existen abruptos cortes sobre la vega del Tera. Solamente en el sector occidental se aprecia un talud de posible origen antrópico. Las prospecciones proporcionaron abundantes materiales cerámicos de la I Edad del Hierro junto con algunos otros de cronología romana.
En 1985, con ocasión de las obras de construcción de un depósito de aguas, se realizó una intervención arqueológica de urgencia en un pequeño sector del castro. Las excavaciones confirmaron un asentamiento de la I Edad del Hierro. Durante los trabajos se exhumaron cuatro estructuras superpuestas de otras tantas viviendas que reflejaban una continuidad en su técnica de construcción. Se trata de las típicas cabañas circulares, levantadas con barro, con restos de sus correspondientes hogares aún reconocibles. Carecían de cimentación, aunque la vivienda más antigua estaba reforzada exteriormente con un zócalo de gruesos cantos rodados. En su interior presentaban suelos de tierra pisada.
Mayor notoriedad alcanzaron en la bibliografía de los siglos XIX y XX las noticias sobre la existencia en la localidad de restos una villa romana y pavimentos teselados dispersos por el casco urbano. Dicha villa se asienta estratégicamente, no sólo a la sombra del castro prehistórico, sino también en las inmediaciones de una importante vía de comunicación. La vía XVII del Itinerario de Antonino unía Asturica Augusta (Astorga) con Bracara Augusta (Braga). Tras atravesar el valle de Vidriales procedente del campamento de Castrocalbón se dirigía al cauce del Tera, probablemente salvado a través de un puente entre Calzada y Calzadilla.
Los primeros hallazgos fueron exhumados con ocasión de los movimientos de tierras previos a la construcción de la carretera de Benavente a Mombuey, en la segunda mitad del siglo XIX. Gómez Moreno también se hizo eco de todo ello, además reconocer el castro prehistórico, pudo examinar in situ algunos fragmentos de tapices teselados repartidos por varias viviendas de particulares. Pero además anotó interesantes observaciones sobre el templo parroquial, que relacionó con el pasado romano de la localidad. Llamó la atención del erudito granadino el tamaño excepcional de los ladrillos empleados en su fábrica y el hecho de que el ábside semicircular no contara con vano alguno: "lo que hace creer que no fue hecho para uso cristiano". Pero lo más interesante, e inquietante a la vez, son los cimientos de un contraábside occidental que alcanzó a ver "con sus trechos laterales de muro hasta dar en las esquinas del rectángulo".
Las observaciones de Gómez Moreno no cuentan, a día de hoy, de corroboración arqueológica. Únicamente dos capiteles entregos, localizados desde antiguo en las inmediaciones de la villa romana, hoy en el Museo de Zamora, han contribuido a apuntalar esta interpretación de un posible templo paleocristiano o visigodo anterior. Pero el reciente hallazgo de un tercero, este exento, en la excavación misma de la villa romana no hace más que abrir el abanico de posibilidades sobre su cronología, adscripción estilística y funcionalidad concreta.
En 2007, con motivo de la construcción de un bloque de viviendas en el casco urbano de la localidad y dado el carácter protegido en las normas subsidiarias, el Servicio Territorial de Arqueología afrontó una intervención de urgencia. Posteriormente, ante la magnitud de los hallazgos, se optó por una ampliación de la misma que se extendió a prácticamente todo el solar. Al día de hoy los restos documentados se interpretan como un conjunto habitacional correspondiente a la pars urbana de una villa tardorromana. Una parte muy pequeña de lo que debió ser el conjunto total. Se identificó un patio o peristilo y diversas estancias con mosaicos geométricos y figurados de calidad notable. Entre las estancias exhumadas debe destacarse una rectangular ¿triclinium?, con un acceso principal y otro secundario, amortizado desde antiguo, con un mosaico figurado central con diferentes representaciones. Rodeando la escena principal ocho cartelas con cuatro cuadros en los ángulos que cobijan a caballos con los nombres de "GERMINATOR" (MBH entre las patas), FYBIX (MBM entre las patas), AERASIMIS (LBS entre las patas) y VENATOR QVI.
Imágenes: 1. Panóramica de Camarzana desde el Castro; 2. Ábside ciego de la iglesia parroquial y 3. Detalle de cabeza femenina del mosaico de la villa romana.

1 comentario:

Anónimo dijo...

VISITAR LA VILLA ROMANA TODOS LOS QUE PODAIS! MERECE LA PENA! MOSAICOS PRECIOSOS Y BIEN CONSERVADOS EN CAMARZANA DE TERA.