lunes, 10 de noviembre de 2008

El Puente de Deustamben - La red viaria romana y medieval en los Valles de Benavente



Réplica del miliario de El Priorato en Milles de la Polvorosa
Son ciertamente numerosos los testimonios que hablan de la existencia de un puente antiguo cercano a la confluencia de los ríos Órbigo y Esla, en el lugar conocido como El Priorato, término municipal de Milles de la Polvorosa. El descubrimiento en 1985 de un miliario romano por el aficionado a la arqueología Nicasio Rodríguez Durán, precisamente en este lugar, dio lugar a la publicación de varios estudios, entre otros los Vidal Aguado Seisdedos y José Antonio Abásolo, centrados en intentar recomponer la red viaria romana en la región y la ubicación de las distintas mansiones de los itinerarios conocidos según las fuentes clásicas.
El monolito, actualmente en el Museo de Zamora, fue erigido en época de Nerón (54 68 d.C.), concretamente en el año 58 d.C. Recientemente se ha instalado una réplica del mismo, bastante afortunada, por cierto, en la Plaza Mayor de Milles. Traducido al castellano el epígrafe reza:
"Nerón Claudio, hijo de Claudio divinizado, nieto de Germánico César, biznieto de Tiberio César Augusto, tataranieto de Augusto Divinizado, César Augusto, vencedor de los germanos, gran pontífice, titular de su cuarta potestad tribunicia, triunfador por cuarta vez, cónsul por tercera vez, padre de la patria".
En la última línea se señala la distancia desde este punto del río Esla, entonces Astura, a Emerita Augusta (Mérida), la capital de la provincia de la Lusitania: CCLIX millas romanas, o lo que es lo mismo, 383 kilómetros. Es precisamente bajo Nerón cuando se acomete una importante remodelación global sobre la llamada Vía de la Plata. Se realizó entre los años 57 y 59 y debió tener una gran trascendencia, pues se conservan de este momento varias piezas miliarias. El ejemplar de Milles es precisamente el único que evoca un trayecto unitario de esta vía, ya que las millas expresadas se corresponden exactamente con las que distan desde la cabeza de ruta: Emerita.
Algunos esclarecedores testimonios in situ fueron recogidos por Virgilio Sevillano que, aunque no llega a identificar el lugar con el puente de Deustamben, recoge las valiosas informaciones de un vecino de Milles de la Polvorosa que aseguraba haber visto sus pilares saliendo bastante de las aguas del río cuando éste se hallaba en su nivel normal y aún durante las avenidas. También interesante es la alusión a un barquero, que este vecino había conocido, que se dedicaba a arrancar las piedras labradas y bien escuadradas de los sillares del puente para vendérselas a los vecinos de Milles y de Arcos de la Polvorosa.
 El nombre de Puente de Deustamben evoca cierto personaje relevante conocido en los documentos como Petrus Deustamben, o Pedro de Dios en su versión castellana, arquitecto de posible origen leonés que participó activamente en las obras de la colegiata románica de San Isidoro de León, donde fue enterrado. Los datos que poseemos sobre la vida de Pedro de Dios son escasos y proceden, en su mayor parte, del epitafio de su sepultura. Parece haber sido un personaje a quien se le atribuyeron especiales virtudes espirituales y, tal vez, poderes taumatúrgicos, como ocurrió con otros constructores de puentes y reparadores de caminos como Santo Domingo de la Calzada.
En el Diccionario de Miñano encontramos una entrada muy interesante sobre este pago, pues nos informa de la celebración de un mercado semanal a principios del siglo XIX: "Priorato del Puente. Lugar eclesiástico de España, provincia de Valladolid. A. P., 2 vecinos, no habitado. Situado a la inmediación de los ríos Castrogonzalo (sic) y Órbigo, reunidos a un cuarto de legua del Esla. Confina con los pueblos de Arcos y Milles de la Polvorosas, y con Villabeza del agua. Este priorato es exento con su término redondo, y constaba de parroquia y jurisdicción ordinaria del ilustre abad de Benevívere, que tiene la prorrogativa de conferir todos los prioratos y administraciones como los antiguos abades perpetuos. Se celebra en él un mercado todos los lunes del año. Produce lino y centeno. Dista media legua N. de la Puebla".
Respecto a nuestro puente, el corresponsal de Madoz, a mediados del siglo XIX, ya se ocupa con cierta amplitud al hablar de Arcos de la Polvorosa. Y sobre el Esla, dice, se descubren cimientos de un puente de piedra que demuestran haber sido magnífico; comprende los despoblados de Subcastro, Cejinas y Velilla; el caserío y coto redondo del priorato de Nuestra Señora del Puente, cuyo convento de religiosos, anterior a la existencia del pueblo, está destruido".
Gómez Moreno es el primer autor que relaciona el lugar y los escasos restos de la construcción con el Puente de Deustamben. Analizando los posibles trazados de la Vía de la Plata en época romana por esta zona admite la posibilidad de que el cruce del Esla pudiera haberse realizado junto a la confluencia con el río Órbigo.
El sepulcro era una cista de piedra con tapa llana, colocada originalmente en el ángulo suroeste de la iglesia. La tapa fue partida y el enterramiento violentado durante la invasión napoleónica, como ocurrió con la mayor parte de las tumbas reales de la cripta de San Isidoro. El sepulcro fue decorado con un interesante grupo de figuras. Se reconoce al yacente incensado por dos ángeles, así como un largo epitafio, que comienza en el chaflán del borde y termina debajo de la escena.
La lectura ofrecida en su momento por Gómez Moreno fue la siguiente:
“Hi qiescit servus Dei Petrus Deus tam ben qui super edificavit ecclesiam / hanc. Iste fundavit pontem qui dicitur de Deus tamben et quia erat [v]ir mire / absti[nen]cie et multis [flo]rebat mir[a]cul? Deus eu laudibus predicabat / Sepultus est hic ab inperatore Adefonso e Sancia Regina”.
Aunque el sepulcro del arquitecto carece de fecha, en el epitafio se afirma, como hemos visto, que fue enterrado allí por orden del Emperador y de la reina doña Sancha. Este emperador no es otro que Alfonso VII, rey de Castilla y León, que ocupó el trono entre 1126 y 1157. No se puede afirmar de forma concluyente que Pedro Dios también viviera en esta época. Cabe la posibilidad de que lo que hiciera el rey fuera simplemente trasladar su sepultura al templo isidoriano. No obstante, los estudiosos del templo isidoriano han considerado comúnmente a Pedro Deustamben como responsable de la última fase del templo románico, obras que podrían haberse iniciado en época de la reina doña Urraca y terminarían en el año 1149, durante el reinado de Alfonso VII.
Hay algunos autores que llegan más lejos y vinculan la obra constructiva de San Isidoro de León con la de Santa Marta de Tera (Zamora). Son ciertamente significativas determinadas soluciones constructivas, las portadas y los programas iconográficos de ambos edificios. En base a estos paralelismos se ha supuesto que tal vez el mismo arquitecto participó en ambos proyectos, pero todo ello no pasa de ser una mera especulación sugerente, eso así, carente de cualquier refrendo documental.
 En un privilegio real de 1166 se describe ya una población estable situada junto al puente, que recibe el nombre de “Ponti de Deus tam bene”. Sus habitantes, los “homines” del Puente, obtienen diversas exenciones fiscales de manos de Fernando II: rauso, homicidio, fonsado y pedido. Además, el monarca acota el lugar, quedando exento de “omni voce et regio foro”, de forma que a partir de entonces los vecinos solamente quedan obligados a satisfacer las prestaciones que exija el señor del lugar.
En 1196 se escritura una donación que aporta ya datos sumamente interesantes. En primer lugar, podemos identificar a los propietarios del puente, que hacen entrega del mismo la abadía de Benevívere (Palencia). Los donantes son un grupo de personas entre los cuales existen lazos de parentesco, lo cual parece indicar que se trata de los herederos de los primeros propietarios. Entre ellos se menciona a Gutierre Muñoz, que podría tener alguna relación familiar con Velasco Muñoz, que aparece en un documento de 1140 como poseedor de bienes en Arcos de la Polvorosa. Otros datos complementarios informan sobre los territorios dependientes y las características de la fundación. El esquema de este pequeño burgo responde, en realidad, al modelo repetido en muchas poblaciones del Camino de Santiago, esto es la trilogía puente, iglesia y hospital.
En el siglo XIV los datos que tenemos apuntan a que el puente ha dejado de utilizarse, si bien continúa su recuerdo y el de su fundador o constructor. Se documenta ahora una barca, objeto de frecuentes disputas y pleitos entre los monjes del Priorato (dependiente de Benevívere) y el Concejo de Benavente.
Resulta razonable pensar que el Puente de Deustamben tuvo un antecedente o predecesor en época romana. Esto explicaría el hallazgo del miliario en El Priorato. Más problemático parece determinar hasta que época estuvo en uso este puente, antes de que el arquitecto Pedro de Deustamben acometiera su reconstrucción, reforma, o simplemente construyera un puente nuevo.
Una posibilidad, ciertamente no desdeñable, sería que el paso de río Esla se hizo por aquí de forma ininterrumpida desde los tiempos romanos hasta que a finales del siglo XI o principios del siglo XII Pedro de Dios “fundavit pontem qui dicitur de Deustamben”.
Con la separación de los reinos de León y Castilla, a partir de 1157, este emplazamiento se convirtió en uno de los puntos estratégicos del reino leonés. Viniendo desde el Sur serviría de comunicación hacia Astorga, León, Oviedo y también hacia Sanabria y Galicia, enlazando con el Camino de Santiago. En sentido contrario era un lugar de paso obligado hacia la llamada Extremadura Leonesa.
¿Qué factores explican la decadencia y posterior abandono del puente? En este sentido creemos que hay que tener en cuenta factores de tipo material y otros de carácter estratégico.
Por una parte, es conocido que tanto el Esla como el Órbigo en este tramo son proclives a las inundaciones como consecuencia de las crecidas. Actualmente, con la construcción de varios embalses y las obras de encauzamiento, este peligro se ha disminuido notablemente, pero en épocas antiguas el desbordamiento de los ríos era frecuente con consecuencias a veces trágicas.
En cuanto a los motivos estratégicos creemos que tienen que ver con lo cambios en la organización del espacio que se producen en esta zona. En este sentido podemos decir que no es casualidad que la decadencia y abandono del Puente de Deustamben fueran paralelos al auge experimentado por el puente de El Portazgo en Castrogonzalo, denominado en las fuentes más antiguas como Puente de Santa Marina.
 A estas transformaciones no debió ser ajena la repoblación de Benavente en 1164 por Fernando II. El alfoz que le fue asignado al nuevo concejo incluía una serie de territorios situados en la margen izquierda del Esla, lo que más tarde se denominaría Merindad de Allende el Río. La comunicación de las aldeas de esta zona con la villa de Benavente se convirtió así en algo fundamental, no sólo desde el punto de vista político o administrativo, sino también económico. En esta época el paso del Esla se realizaba a través de las distintas barcas que existían en los puertos del río y mediante los puentes de Deustamben y Castrogonzalo. El de Castrogonzalo, que comienza a documentarse a principios del siglo XIII, ofrecía evidentes ventajas ya que permitía llegar a Benavente directamente sin tener que atravesar el Órbigo y era, además, un lugar de realengo, a diferencia del puente de Deustamben que formaba parte del dominio del Priorato. Prueba evidente de la prosperidad de la que gozaba el puente de Castrogonzalo son las noticias de la celebración de una feria en él a principios del siglo XIII.

Epitafio de Petrus Deustamben en San Isidoro de León
Panorámica desde el Castro de la Magdalena
Caserío de la finca de El Priorato

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