domingo, 10 de julio de 2022

En torno al “Palacio viejo” o “Palacio de San Nicolás” de los Pimentel en Benavente

Plaza del Grano de Benavente, en una Postal de hacia 1912

Los condes de Benavente fueron propietarios de un importante patrimonio inmobiliario repartido por todo el casco urbano de su villa solariega. En la documentación de la Casa de Osuna nos topamos con abundantes referencias a casas, huertos, solares, bodegas, corrales, herreñales, hornos, silos, palomares, etc., unas veces de forma aislada y otras agrupados en lo que se denominan "casas de morada".

Estas propiedades fueron objeto de todo tipo de operaciones de compra, venta, permuta, arrendamiento o cesión. Varios de estos inmuebles eran simples casas familiares, adquiridas en diversos momentos, y arrendadas de forma habitual a los vecinos de la villa, o cedidas al personal al servicio de los condes. Por otra parte, es conocido que además de la “Fortaleza”, residencia de la familia condal durante varias generaciones, existieron otras casas "principales" y palacios en la villa, en los que consta la estancia de algunos de sus miembros de forma estable u ocasional.

La familia de los condes poseyó al final de la calle de la Viga (hoy calle de Cervantes) un grupo importante de casas y huertos. Sobre sus solares se levantó el llamado "Palacio de San Nicolás" o "Palacio viejo", con lindes en sus puertas principales hacia San Nicolás, la propia calle de la Viga, el pasaje de San Nicolás y salida de sus traseras hacia la Plaza del Grano.

El origen de este palacio hay que buscarlo en un grupo de casas y huertos de diferentes propietarios en este entorno de los que se tiene noticia desde finales del siglo XV. Sus herederos acabaron vendiendo este conjunto a Juan Pimentel, uno de los hijos del V conde de Benavente, Alonso Pimentel.

La escritura se formalizó en 1527. En ella Constanza de Barreda, viuda de Francisco de Vivero, vecino de Valladolid, y Bartolomé de León, hijo de Francisco de León, vecino y regidor de Valladolid, y de Catalina de Barreda, venden a Juan Pimentel, hijo del conde Benavente, unas casas y un huerto, situados en la villa de Benavente, en la feligresía de San Nicolás, por 150.000 maravedís. Sus lindes son "de la parte de delante la calle prinçipal que se llama de Sant Nicolás e por parte de tras la calle que llaman de la Viga, e por un lado la calle que baxa de Sant Nicolás a la dicha calle de la Viga, e por el otro lado las traseras de las casas que salen al Mercado de Ganado".

En el año 1597 este palacio sufrió un importante incendio como consecuencia de las llamas originadas por una chimenea. En el informe se habla "del aposento y sala donde está la contaduría de su Señoría, que está en las casas de su morada junto a la yglesia de San Nicolás de esta villa". A este respecto, los testimonios de los testigos son muy expresivos. Se sigue aquí la transcripción de Mercedes Simal: "digo quel viernes proximo passado en la noche, despues de dadas las doze que se contaron cinco deste presente mes de diciembre, por una chiminea del quarto que llaman de los señores, se encendió fuego en la sala donde están todos los papeles tocantes a la Acienda y Rentas de su Señoría, y libros della, y fue tanta que se quemaron y abrasaron muchos dellos, con tres vigas del techo; de manera que con mucho trabajo se sacaron los papeles que se pudieron remediar, por la mucha gente que acudió a ello".

Gracias a estos testimonios sabemos que la planta alta de esta parte de los edificios estaba destinada al alojamiento y dormitorios de los hijos de los condes, mientras que en la baja se guardaban los papeles y libros de la contaduría de la Casa. Tras el incendio, la contaduría fue trasladada a la Fortaleza en una fecha que no podemos precisar, tal y como recordaba un testigo en 1814: "al segundo dijo que es constante y sabe positivamente que de muchos años a esta parte se trasladó las oficinas del estado de Benavente concursado desde la casa llamada Palacio de San Nicolás, propia de la Excelentísima Casa de Benavente al castillo o Fortaleza".

El "Palacio de San Nicolás" debió ser en realidad un grupo de edificaciones bastante heterogéneo. Su plano estuvo muy condicionado por la fuerte pendiente existente entre la parte lindante con la iglesia de San Nicolás y la calle de la Viga. En este espacio las construcciones se asentaban en varios niveles o terrazas, incluyendo patios y jardines. Su huerto era un anexo que se encontraba al otro lado del pasadizo de San Nicolás, y por tanto separado del resto de las casas.

Durante los siglos XVI y XVII este núcleo original del palacio se fue ampliando con la adquisición de otros solares y partes de casas. En 1661 el XI conde, Antonio Alfonso Pimentel, compró un trozo de vivienda a Gonzalo Fernández Morán y Manuela de la Madrid. Su finalidad principal era poder acceder, a través de él, al edificio de la "Sala de Alcaldes Mayores", con el que confinaba: "que lo uno y otro lo ubo menester su excelencia para efecto de bajar desde su palacio a la sala de alcaldes mayores, con quien confina, y agregarle y meterle en ella, que linda con dicha sala y con la dicha nuestra alcoba que está en el dicho primero suelo y con lo alto de arriba".

El extracto de un documento de 1647 nos habla del arriendo de "la casa que tiene su excelencia en esta villa a la calle de la Viga, junto a las cocinas de Palacio, por precio en cada un año de seis ducados". La cronología nos remite a Juan Francisco Alfonso Pimentel, X conde de Benavente. Esta parte del Palacio, donde al parecer se ubicaban las cocinas,  se corresponde con la parte más baja de la cuesta, en la actual calle de Cervantes.

Con la quiebra de la Casa de Osuna y el desmantelamiento del patrimonio señorial, se produce la venta y subasta de sus bienes muebles e inmuebles. De esta forma, una parte importante de las propiedades originarias de los Pimentel en la provincia de Zamora, más de 9.000 hectáreas en total, fueron adquiridas, en los años 1869 y 1870, por Fernando Fernández-Casariego, I marqués de Casariego. Es entonces cuando el edificio del "Palacio viejo" vuelve a citarse varias veces en los documentos relacionados con la compraventa.

En 1870 se firma una escritura adicional a otra de la venta de fincas sitas en los partidos judiciales de Benavente, Villalpando y Valencia de Don Juan. Fue otorgada por parte del Duque de Osuna y del Infantado a favor de Fernando Fernández-Casariego. Entre los bienes que se traspasan se incluyen: “La casa denominada Administración en la calle de Santa Cruz se halla señalada con el número diez y siete en la manzana número tres. La casa denominada Palacio viejo en el pasadizo de San Nicolás designada con el número primero principal y ocho accesorio en la manzana número cinco".

Todos estos solares fueron la base para levantar nuevas residencias a partir del último cuarto del siglo XIX. Entre ellos, el llamado "Palacio del conde de Patilla", con fachadas principales hacia la plaza del Grano, y otra casa-palacio sobre la que se levantó el edificio de la residencia "El Jardín del Corrillo".

El 20 de marzo de 1900 el abogado Agustín Ramos del Pozo compra una casa en la calle de Santa Cruz y plaza del Grano para construir la neomudéjar "Casa Ramos" o "Casa Donci". La casa hace esquina y está rodeada por el palacio y demás dependencias de los condes de Patilla. Según precisa Juan Carlos Pascual de Cruz, tres meses más tarde, Sofía Fernández Casariego, condesa viuda de Patilla, realiza una permuta de propiedades con Agustín. Le cede "una habitación de su palacio que se metía en casa de Agustín y éste cede dos habitaciones que se metían en la propiedad de la condesa". Al Palacio del conde Patilla alude Pedro Sánchez Lago, hacia 1903, en los siguientes términos:

"En la Plaza del Grano, se levanta magestuoso el Palacio de la excelentísima señora Condesa, viuda de Patilla, y frente a su izquierda se ve otro magnífico edificio propiedad de la misma señora, destinado a Casino su parte alta, y Café la planta baja del mismo".

En fotografías aéreas de los años 30 se apreciaban aún varios de estos edificios del antiguo palacio en pie. La construcción más próxima a la iglesia de San Nicolás fue durante muchos años un solar rodeado de paredones conocido como "La Panera", y contaba con puertas de madera hacia la calle. Es en este sector en el que hay que situar la parte principal del Palacio que mencionan las fuentes. Hoy se levanta aquí un bloque de viviendas y cocheras. La última moradora del edificio que llegó a los años 70 del siglo XX, antes de su derribo definitivo, fue María Josefa Sánchez de la Bodega y Tordesillas (1911-1983), nieta por parte materna de Enrique Tordesillas O'Donnell, II conde de Patilla, y de Sofía Fernández-Casariego.

Una de las singularidades de este palacio era el contar con un acceso privilegiado a la vecina iglesia de San Nicolás, a través de un "pasadizo". No hay que olvidar que los Pimentel fueron patronos del templo, fundaron memorias y aniversarios, y financiaron todo tipo de reformas y mejoras. El escudo familiar presidía el cuerpo superior de su torre.

De este particular elemento arquitectónico existen algunas referencias. A mediados del siglo XIX, el corresponsal de Madoz en su "Diccionario" dice de la iglesia que “en los dos brazos del crucero hay su balaustrada, corredor y tribuna que se comunica con el palacio viejo de los condes”.  Por su parte, José Almoína Mateos señala que “de una antigua casona cercana se comunica por un arco un pasadizo a la tribuna alta, desde donde asistirían a los cultos los fundadores, protectores o patronos del templo o sus descendientes o sucesores”. Sería a partir del año 1935, fecha de la publicación del libro de Almoína, cuando se derribó este arco o pasadizo de acceso.

Área aproximada del "Palacio de San Nicolás" sobre un plano de Benavente de 1904

Vista de la residencia "El Jardín del Corrillo", desde la calle de Cervantes

Portal de acceso al Palacio del Conde de Patilla y a la residencia "El Jardín del Corrillo"

Patio y verja de acceso a la residencia "El Jardín del Corrillo"

Antiguo brocal de pozo en el patio de la Residencia "El Jardín del Corrillo"

Vista del Pasaje de San Nicolás desde el Corrillo

La familia de Mª Josefa Sánchez de la Bodega


APÉNDICE DOCUMENTAL


1527, abril, 13. Valladolid.

Constanza de Barreda, viuda de Francisco de Vivero, vecino de Valladolid, y Bartolomé de León, hijo de Francisco de León, vecino y regidor de Valladolid, y de Catalina de Barreda, venden a Juan Pimentel, hijo del conde Benavente, unas casas y un huerto, situados en la villa de Benavente, en la feligresía de San Nicolás, por 150.000 mrs.

Archivo Histórico de la Nobleza, Osuna, c. 423, d. 22.

Conosçida cosa sea a todos lo que la presente escriptura de venta, çesyón e renunçiaçión e traspasaçión vieren como yo, doña Constaça de Barreda, muger que fui de Francisco de Vivero defunto que Gloria aya, vezino que fue de esta noble villa de Valladolid, e yo Bartolomé de León, fijo de Francisco de León, vecino e regidor que fue de esta dicha villa de Valladolid, e doña Catalina de Barreda, su muger, defuntos que Gloria ayan, dezimos que por quanto nosotros avemos e tenemos e nos pertenesçen por justos e derechos tírulos una casas e huerto que son en la villa de Benavente, en la feligresía de Sant Nicolás de la dicha villa de Benavente, es a saber yo la dicha doña Constaça de Barreda las quatro partes de çinco de las dichas casas e huerto, e yo el dicho Bartolomé de León la quinta parte de las dichas casas e huerto, de que son lindes de la parte de delante la calle prinçipal que se llama de Sant Nicolás e por parte de tras la calle que llaman de la Viga, e por un lado la calle que baxa de Sant Nicolás a la dicha calle de la Viga, e por el otro lado las traseras de las casas que salen al Mercado de Ganado, e ansy mismo un huerto que es anexo e pertenesçiente a las dichas casas e çerca de ellas e atraviesa entre las dichas casas e huerto una calle que baxa de la dicha yglesia de Sant Nicolás a la dicha calle de la Viga, e de la otra parte casas de Puertocarrero e casas de Pedro Brasa, las quales dichas casas de suso deslindadas e declaradas con todas sus entradas y salidas e derechos e pertenençias quantas an o tienene e les pertenesçen e pueden e deven pertenesçer ansy de fecho como de derecho vendemos e damos en venta por juro de heredad para agora e para en todo tiempo del mundo e siempre jamás, a vos el señor don Juan Pimentel, fijo del muy yllustre señor conde de Benavente, para vos e para vuestros herederos e subçesores e para aquel o aquellos que de vos o de ellos ovieren título, cabsa o razón, es a saber cada uno la parte que dicha es de suso que le pertenesçe, las quales vos vendemos e damos en la dicha venta por presçio e quantía junto nombrado de çiento e çinquenta mill maravedís de buena moneda que agora corre en Castilla horro de alcavala que por las dichas casas e huerto nos distes e pagastes e nosotros de vos el dicho señor don Juan Pimentel resçebimos e pasamos a nuestra parte e poder realmente e con efecto de que nos damos e otorgamos por bien contentos e pagados e satisfechos [...] E por que esto sea firme e non venga en dubda otorgamos esta carta de venta en la manera que dicha es ante Cristóval Montesino escrivano e notario público por las autoridades Apostólica e Real de sus magestades en la su corte e en todos los sus reynos e señorío, e de la yglesias colegial e abbadía e cabildo de esta villa de Valladolid al qual rogamos que la escriviese o fiziese escrivir e la sygnase con su sygno, que fue fecha e otorgada en la dicha villa de Valladolid estando en ella el Emperador Rey nuestro señor e su Real Consejo e Casa e Corte e Chancillería a treze días del mes de abrill, año del nasçimiento de Nuestro Salvador Ihesucristo de mill e quinientos e veynte e siete años. E entregamos a vos el dicho señor don Juan Pimentel e a Juan de Parada, clérigo capellán del dicho muy ylustre señor conde de Benavente, en nombre de vos el dicho señor don Juan en señal de traddiçión  de la dicha possesión de las dichas casas e huerto una carta de venta que otorgó Gómez de Castillo, alcalde e gobernador de Palençuela [...]

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