viernes, 30 de enero de 2015

Reseña histórica de las parroquias, iglesias y ermitas de Benavente - San Julián

Área aproximada donde pudo estar ubicada la iglesia de San Julián

Iglesia / advocación: San Julián.
Otras denominaciones: "Sanctus Iulianus".
Categoría: Parroquia.
Localización: Próxima a la fortaleza y a la Mota.
Patronato / presentación: Derecho de presentación de los feligreses.
Fundación: Fundada en época de Fernando II o Alfonso IX.
Primera mención documental: 1207.
Desaparición: Hacia 1447.
Cofradías y capellanías: Sin datos.

Sobre la ubicación de esta iglesia tenemos muy pocos datos precisos. Dice Ledo del Pozo que se encontraba “cerca de la fortaleza”, pero parece desconocer su situación exacta. Fue una de las tres iglesias, junto con Santa María de Ventosa y San Bartolomé, derribadas hacia 1447 por el tercer conde de Benavente, Alfonso Pimentel (1440-1459), para la mejor defensa de la villa y su castillo, por lo que hay que pensar que estaba efectivamente en las inmediaciones del cerro de la Mota y, probablemente, próxima a San Bartolomé. En una carta de 1516 se dice de estas iglesias "que heran sitas e asentadas en la mota que agora se dise de la fortaleza e enrrededor de la casa e fortaleza que agora es de los estados desta casa las quales paresçio que se derrocaron por que la dicha casa e fortaleza estoviese e fuese mas fuerte e estoviese mas libre".
Todo apunta a que fue una de las primitivas parroquias de la villa fundadas durante la época de la repoblación, bien en época de Fernando II o bien con Alfonso IX, pues sus primeras menciones documentales son muy antiguas. En 1207 confirma una venta el presbítero de la iglesia: “Petrus Garsie presbiter Sancti Iuliani”. En una carta de principios del siglo XIII del monasterio de Carracedo se menciona a “don Estevan el mora a Sant Julian". En 1222 en la entrega de un molino en Benavente encontramos a "Arias Petri Sancti Iulanin" y a "Andreas Sancti Iuliani". Entre los bienes del monasterio de Santa María de la Vega de Oviedo registrados en 1293 figuran "las casas en que mora don Anton carniçero que sson en Benauente en calamayor enna collaçion de Sant iulian ".
En el testamento de Juan Alfonso de Villalobos de 1381 se ordena que “vendan unas casas que yo he aquí en Benavente a San Julián”. En el testamento de 1374 de Martín Alfonso de Melgar se mandan 10 maravedís para la obra de la iglesia.
En el inventario de parroquias del obispo de Oviedo Gutierre de Toledo (1377-1389) se incluye este templo en el arciprestazgo de Benavente, con sus derechos de presentación y la partición de los diezmos:

"San Julián de la dicha villa: a la capellanía apresentan los feligreses e al benefiçio el que tien las casas del tenplo de la dicha villa. Es capellán Gonçalo Martínez e benefiçiado lei [...]. Los diezmos pártense en esta manera: el obispo lleva el terçio de pan e de vino e ajos e lino e çebollas, et los otros dos terçios con el manual a pie de altar liévalo el capellán e el benefiçiado de por medio. Ha el capellán, que es anexo a su capellanía en Variones, una jugada de tierra en Benavente dos tierras et diez o doze pares de casas. Pagan en procuración [...]. Riende esta capellanía [...] mrs. e el benefiçio".

En el libro de actas del Concejo de 1434, San Julián figura como una de las diez parroquias benaventanas que contribuyen al segundo y tercer repartimientos del pedido real del año 1433. Aparece como “San Julián e su partido 2.737 mrs".
En el Libro Becerro del tercer conde, Alfonso Pimentel, se registran en 1448 unas "casas a la collaçión de Sant Jullián, que fueron de Alonso, çapatero, en las quales solía morar Vasco Gonçales, çatiguero".
Según Ledo del Pozo, San Julián junto con San Bartolomé fueron "demolidas y aplicadas setenta y tres años después de su destrucción al Hospital de la Piedad, por una bula de agregación del Papa León X en 1520 y otra de confirmación de Clemente VII, dada en 1523; fue su último párroco D. Pedro Romero, que hizo libre renuncia en manos del Papa León X”.
De estos datos se deduce que el derribo del templo tuvo lugar hacia 1447, en época del tercer conde de Benavente, Alfonso Pimentel (1440-1459). Durante su mandato los dominios del condado se ven inmersos de lleno en las crónicas de las banderías nobiliarias del reino. Los pormenores de estos acontecimientos han sido estudiados por Isabel Beceiro Pita y se enmarcan en el enfrentamiento entre Alonso Pimentel, con otros destacados partidarios de los infantes de Aragón, y el condestable y valido de Juan II, don Álvaro de Luna. En esta etapa la fortaleza de Benavente y la misma villa se convierten en objeto de disputa por ambos bandos. La obediencia al conde del alcaide nombrado por el rey precipita el ataque a la villa en 1449 de las tropas realistas y la posterior rendición ante la falta de socorro del noble. El asedio a la villa se desarrolló durante diez y seis días, utilizando en las operaciones "muy buenos pertrechos que llevaba así de ingenios como de lombardas", según recoge la Crónica de Juan II.
En época del V Conde, Alonso Pimentel, se decidió compensar de alguna manera la destrucción de los templos y, sobre todo, perpetuar la memoria de los feligreses enterrados en estas parroquias. Por ello en 1516 se entregan 5.000 maravedís a la fabrica de Santa María del Azogue "por el descargo de las tres yglesias de Santa Maria de Ventosa e San Bartolome e San Julian que mando derrocar çerca de la fortaleza e asy mismo fueron pedidos e demandados los frutos e rentas de los dichos çinco mill mrs". A cambio en Santa María del Azogue se tendrá "obligaçion de en los sacrifçios e oraciones que en ella se fizieren rueguen a Dios por las anymas de los defuntos que estan enterrados e sepultados en las dichas yglesias de Sant Julian e Sant Bartolome e Santa Maria de Ventosa que heran sitas e asentadas en la mota que agora se dise de la fortaleza e enrrededor de la casa e fortaleza que agora es de los estados desta casa las quales paresçio que se derrocaron por que la dicha casa e fortaleza estoviese e fuese mas fuerte e estoviese mas libre".